San Juan. – Miles de puertorriqueños colmaron los alrededores del Coliseo de Puerto Rico para asistir al arranque de la esperada residencia de conciertos de Bad Bunny, titulada “No me quiero ir de aquí”, una propuesta íntima y poderosa dedicada exclusivamente al pueblo de la isla.
En el primero de los 30 espectáculos programados, el artista de 31 años, Benito Antonio Martínez Ocasio, ofreció una noche cargada de orgullo, identidad y resiliencia, mientras sonaban los temas de su más reciente álbum, Debí tirar más fotos, en el que rinde homenaje a la herencia puertorriqueña.
Los asistentes, muchos de ellos vistiendo camisetas o banderas de Puerto Rico, acompañaron cada canción con fervor, en una velada que combinó emoción, crítica social y celebración cultural. Bad Bunny se detuvo varias veces en el escenario, esbozando sonrisas y dejando que el momento hablara por sí solo ante el entusiasmo de sus compatriotas.
La serie de conciertos, con funciones durante tres fines de semana consecutivos hasta septiembre, está reservada para residentes locales, con la excepción de algunas figuras invitadas como LeBron James, quien presenció el espectáculo inaugural desde el área VIP.
